jueves, 30 de enero de 2014

Imagine dragons

Imagina dragones
volando alto 
surcando hombros
con paso cuidadoso.

Son mis manos
comprobando 
que estás aquí
sentado en la oscuridad,
a mi lado. 



Expatriados

Nos llaman expatriados.
Nos definen culo inquieto desde su sillón acolchado,
desde un púlpito sucio y quebrado
por los votos del miedo, el fracaso y la ignorancia.

Nos deciden despañolizados.

Nos roban la salud, 
nos pisan el cuello,
nos cortan las manos,
destiñen nuestro pelo.

Nos dividen,
ganaron. 

Del cuaderno incompleto a los poemas expatriados

Durante un año he estado escribiendo un poema al día y publicándolo en este blog de forma bastante puntual. El nombre del blog es cuaderno incompleto porque nunca pensé que lograría completar los 365 de poemas. Pero lo logré. A pesar de los días en lo que no sabía de qué escribir, a pesar de las noches en las que llegaba tarde y tenía que ponerme a hacer un poema a las 3 de la madrugada, a pesar de haberme expatriado a otro país, tener un trabajo nuevo, jetlag y un millón de incertidumbres. 

Estos poemas han sido el espejo de un año en el que decidí cambiar de vida, luché por ese cambio y acabé cambiando. Ahora estoy recopilándolos en un libro que saldrá un día de estos, el fruto de estrujar mi cabeza cada día para demostrarme a mí misma que era capaz de completar este cuaderno. 

No obstante, mi cabeza sigue rodando y pariendo poemas, así que los iré volcando aquí, desde el exilio voluntario. Son todos vuestros, aunque son mucho más míos. Bienvenidos a mis poemas expatriados